Cada d�a anochece antes y el fr�o del incipiente invierno parece encogernos un poco por dentro. Pero en el reino de la bufanda y el gorro no est� todo perdido. Como faros en la niebla, y con la inminencia de la Navidad por bandera, surgen los mercadillos navide�os. Los Weihnachtsmarkt, como pronuncian sin aparente dificultad en Alemania, la tierra que los vio nacer, huelen a canela y a especias y suenan a villancicos y a promesa de un a�o mejor. Sigue el rastro de las luces de colores y el vino caliente en cualquiera de las principales ciudades de Europa, donde encontrar�s los m�ximos exponentes entre calles adoquinadas y plazas totalmente atrezadas para la ocasi�n.
ESTRASBURGO. La capital de Alsacia destila encanto del Viejo Mundo durante todo el a�o, pero cuando llega la Navidad consigue convertirlo en magia. Las fachadas de sus casas de cuento se llenan de corazones rojos, y los puestos de su mercadillo, el m�s antiguo de Francia y varias veces elegido como el mejor de Europa,lucen orgullosos los mejores productos artesanos a caballo entre la tradici�n francesa y la alemana. �Lo mejor? Hacerte con un buen paquete de bredele, los dulces t�picos del lugar, una deliciosas galletas de todos los sabores que dar�n mucho juego a tu �rbol de Navidad.
PRAGA. Bajo la sombra protectora de un despampanante �rbol de Navidad y custodiado por las rom�nticas torres de la Plaza del Antiguo Ayuntamiento, te encontrar�s en tu salsa en uno de los mercadillos m�s animados de Europa. Deja que anochezca para admirar en todo su esplendor los tejados rojos de los puestos, la imaginer�a de los adornos de cristal y lo apetitoso de los dulces de jengibre. Mientras el cielo se cubre de estrellas, en la tierra la fiesta alterna vino caliente con fritura de carpa, una tradici�n propia de los d�as previos a la Nochebuena. �Lo mejor? Terminar con una buena cerveza en cualquiera de las terrazas de la plaza.
BUDAPEST. En el distrito de Pest y en plena plaza de Vorosmarty encontrar�s la mejor excusa para familiarizarte con la comida h�ngara, la m�sica tradicional y los bailes t�picos. Y entre tanto folklore aprovecha para probar la seductora variedad de bebidas contra el fr�o: desde el famoso zumo de manzana picante hasta el rotundo ponche de chocolate. �Lo mejor? Si te gusta la artesan�a aprovecha, todos los productos llegan con certificado de calidad.
N�REMBERG. Es el mercadillo m�s famoso y solicitado de Alemania, y esto es mucho decir en la tierra que los invent�, de modo que si, est�s ante un imprescindible. Recr�ate a gusto entre los cientos de puestos que adornan una de las plazas m�s bonitas de Europa y deja que el ponche de ron y almendras y el vino caliente hagan su m�s que oportuno efecto. En breve andar�s tarareando villancicos, comprando velas de colores y alucinando con sus figuritas del Bel�n. �Lo mejor? Una buena salchicha caliente para cortar en seco la posible resaca.
SALZBURGO. �ntimo y recogido, como la bella Salzburgo, capaz de desenvolver sus encantos sin apabullar. El mercadillo navide�o se sit�a frente a la Catedral y cuadra perfectamente con la arquitectura barroca de la ciudad. La fortaleza de Hohensalzburg guarda con celo sus tesoros y el aire forma parte de este hechizo de cuento navide�o. �Lo mejor? La m�sica. Est�s en el lugar en el que naci� Mozart y tambi�n Joseph Mohr, el creador del internacionalmente conocido villancico 'Noche de Paz'.
BRUJAS. La fascinante ciudad de Brujas multiplica su belleza ante el despliegue de luces con el que cada a�o le obsequia la Navidad. Los canales y la bruma le otorgan un aire on�rico irrepetible y en el centro de la plaza medieval, justo alrededor de una fant�stica pista de hielo, se alinean los puestos de madera de sus mercadillos. Hazte con una manzana de caramelo y curiosea sin prisa. �Lo mejor? Si viajas con ni�os no te pierdas el Festival anual de Esculturas de hielo. Se quedar�n con la boca abierta.
LILLE. La norte�a ciudad francesa de Lille,est�ticamente a caballo entre Gran Breta�a y Flandes, cubre de guirnaldas su mercadillo y permite que su condici�n de cruce de caminos le saque todo el partido posible a la navidad. No dejes de pasar un buen rato curioseando rarezas navide�as en la Place Rihour, especialmente si te gustan las figuritas del Bel�n. �Lo mejor? Su noria gigante, para que disfrutes de las mejores vistas de la ciudad.
BOLONIA. La centenaria ciudad, famosa por su ajetreo universitario, se destaca por las muchas tentaciones navide�as. Cae en todas y ll�vate de paso una incomparable lecci�n de historia. Empieza por el mercadillo situado frente a laCatedral de San Pedro. Su aire medieval no enga�a. Data del siglo XII. Despu�s contin�a en el Claustro de la Iglesia de Santa Mar�a dei Servi, donde encontrar�s una feria mucho m�s peque�a y coqueta, repleta de detalles para decorar tu casa. �Lo mejor? Reservar en una buena trattoria y deleitarte con la deliciosa oferta gastron�mica de Bolonia.
EDIMBURGO. La capital de Escocia, inasequible al desaliento, prepara su mejor artiller�a fiestera para recibir a la Navidad. Ajenos al fr�o, los puestos del mercadillo europeo de East Princes Street celebran con vino caliente y dulces de colores cualquier ocurrencia de la parroquia. Disfruta del buen rollo ambiental y saca tu lado m�s atrevido en la pista de hielo y en la noria gigante. �Lo mejor? El mercadillo de textiles de lana artesanos de St. Andrew Square, tremendamente cool.
ST. GALLEN. A tan solo una hora de Zurich, la peque�a localidad suiza de St. Gallen es un para�so alpino. Disfruta de tu esp�ritu navide�o m�s completo entre casas de postal y cientos de bombillas que a modo de estrellas iluminan en la noche el cielo de la ciudad. No te vayas sin probar losbiberli, los dulces t�picos de St. Gallen, una exquisitez a medio camino entre el mazap�n y el pan de jengibre que te har� salivar si o s�. �Lo mejor? El fant�stico �rbol de Navidad de la plaza de la catedral, el m�s alto de Suiza.
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